El sablé bretón es un dulce típico francés. Se caracteriza por su textura tostada y rígida, casi como la de una galleta, y admite casi cualquier acompañamiento, por lo general, frutas frescas. En mi caso, he optado por una original mezcla de crema de mango y merengue, pero podéis hacerlo de lo que queráis. Bon appétit!
Ingredientes:
Para el sablé bretón:
- 190 g. de mantequilla.
- 90 g. de yema de huevo.
- 180 g. de azúcar.
- 250 g. de harina.
- 1 cucharadita de levadura.
- media cucharadita de sal.
- 230 g. de puré de mango natural.
- 125 g. de azúcar.
- 4 yemas.*
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 90 g. de clara de huevo.
- 160 g. de azúcar.
- 75 ml. de agua.
Elaboración:
Para el sablé bretón:
1) Montamos la mantequilla con el azúcar.
2) Añadimos las yemas una a una sin dejar de batir.
3) Añadimps la harina, la levadura y la sal tamizadas y las incorporamos con movimientos envolventes.
4) Rellenamos el molde (no demasiado, ya que sube bastante) y horneamos a 180º durante 20-25 minutos o hasta que lo veamos dorado.
5) Dejamos enfriar completamente.
Para el mango curd:
1) En un cazo, ponemos todos los ingredientes y sin dejar de batir para que no formen grumos, lo apartaremos del fuego cuando haya obtenido la consistencia deseada.
2) Dejamos enfriar y extendemos sobre el sablé bretón.
Para el merengue italiano:
1) Hacemos un almibar con el azúcar y el agua hasta alcanzar los 121º.
2) Batimos las claras a punto de nieve e incorporamos poco a poco el almíbar hasta obtener un mrengue consistente.
3) Cubrimos la tarta y doramos con un soplete o en horno.
Fuente: receta original del sablé bretón de Paco Torreblanca.